''El paisaje de tus ojos esta presente entre nosotros''

miércoles, 11 de enero de 2012


Reconocer nuestros sentimientos es el primer paso para nuestro bienestar y felicidad.
Sólo reconociéndolos, podemos controlarlos, manejarlos y solucionar la situación que los está provocando.


Identifica tus emociones.


Para que no te manejen.



"La verdad es que, probablemente, nuestros mejores momentos se dan a partir de sentirnos profundamente incómodos, tristes o insatisfechos.
Porque sólo en esos momentos, impulsados por nuestro malestar, es probable que salgamos de nuestra rutina y empecemos a buscar diferentes caminos o respuestas verdaderas".
M. Scott Peck (Psiquiatra y escritor americano).





Recupera el control.


Todos queremos controlar o eliminar las emociones negativas.
Sin embargo, no siempre sabemos hacerlo.
Con frecuencia, ni siquiera podemos reconocer lo que sentimos.
Para poder manejar, adecuadamente, nuestras emociones negativas, necesitamos:
  1. Aceptar que las emociones negativas, tienen una razón de ser.

    Este tipo de emociones, sirven para indicarnos que algo nos está molestando o interfiriendo con nuestros deseos, valores, expectativas o actividades.
    Nos demuestran, que es necesario hacer algo al respecto.
  2. Reconocer que algo en nuestro interior o exterior, nos molesta, disgusta o nos hace sentir mal.

    Esto parece obvio, pero no lo es.
    La sociedad no nos enseña a estar en contacto con nuestras emociones, sobre todo a los hombres.

    Desde pequeños, cuando algo nos causa dolor, nos enseñan que con un dulce, un juguete, un beso o haciendo algo, se nos va a pasar.
    Y que mientras más pronto, mejor.
  3. Detectar cuál es el sentimiento.

    Hay personas que se sienten enojados, cuando en realidad están deprimidos, asustados o se sienten culpables.
  4. Aprender a identificar la emoción, lo antes posible.
    Mientras mayor sea su intensidad, menos control tenemos sobre ella.
  5. Detectar que tipos de pensamientos tenemos respecto a esa situación, a las personas involucradas y a nosotros mismos.
    Recuerda que, independientemente de la situación, nuestros pensamientos aumentan y mantienen nuestros sentimientos.
  6. Practicar algunas técnicas que nos ayuden a eliminar o disminuir las emociones negativas.
    Por ejemplo, cómo reconocer los diferentes estilos de pensamiento que tenemos, para aprender a modificarlos, cómo relajarnos, y respiraradecuadamente, etc.
  7. Si la situación tiene solución, hacer lo necesario para solucionarla.
    Utilizando técnicas de comunicaciónmanejo de tiemposolución de problemas, cómo establecer prioridades, etc.
  8. Si no la tiene, aceptarla y cambiar nuestra actitud ante ella.
  9. Aprender a vivir el presente.

    Que el pasado nos sirva sólo para aprender de él, no para vivir en él.
    El futuro debe ser sólo una orientación hacia dónde vamos y cómo queremos llegar.
    No para depositar todo lo malo que puede pasar y que no podemos solucionar.





Empieza por identificar tus emociones.

No estamos acostumbrados a hacerlo, por varias razones:
  • Es algo que aprendimos desde pequeños, ya sea porque nuestros padres lo hacían o porque le quitaban importancia a nuestras emociones con comentarios como:
    "No llores, eso no puede dolerte tanto.
    No debes enojarte con tu hermano.
    No tienes porque estar triste, no es más que un juguete que se rompió".
  • Creemos, equivocadamente, que si "no sentimos", o que si nos mantenemos muy ocupados, el dolor va a desaparecer.
  • Pensamos que no deberíamos sentirnos así, porque no está de acuerdo con la imagen que tenemos de nosotros mismos o con la que queremos dar.
Pero existen ciertas señales, que pueden indicarnos que algo nos está afectando, como por ejemplo:
  • Estar aburridos constantemente,
  • humillar a la gente, con "bromas" que les molestan,
  • ver que la gente nos evita,
  • encontrarle defectos a casi todas las cosas o personas,
  • estar deprimidos, desganados, sin energía o apáticos, con frecuencia,
  • tener molestias físicas, problemas para dormir, etc., sin que sean resultado de alguna enfermedad o medicina que estemos tomando,
  • dedicarnos a alguna actividad en exceso, como comer, trabajar, comprar, hacer ejercicio, ver televisión, etc.
    Esto nos indica que hay alguna situación y/o emoción a la que no nos podemos enfrentar; sin darnos cuenta de que, escondiéndola, sólo la ayudamos a tomar más fuerza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario